Buscador Artemetal

Llámanos: +57313-3648534 - (571) 3022402     Email: artemetal.edu@gmail.com

Registrarse
  • fr-FR
  • English (UK)

abuelo artemetalLa joyería de autor es un concepto que ha vuelto para quedarse. Arquitectos, diseñadores gráficos, industriales, pintores, escultores y otros profesionales de las Bellas Artes, han encontrado en el diseño y realización de joyas en plata con piedras semipresiosas, una expresión que no se equipara con ninguna. Sin embargo no se trata de un concepto nuevo. Todo lo contrario. La joyería siempre fue de autor.

Cuando aparece la producción masiva con los desarrollos tecnológicos de la ingeniería mecánica, una gran parte de la oferta sume en el anonimato a los autores.

Otros profesionales de carreras tradicionales, como medicina, derecho, administración, etc. han encontrado en esta forma de expresión, el camino que no puedieron explorar en sus profesiones.

Estamos a las puertas de un "boom" de autores, que alcanzarán el reconocimiento de un público necesitado de una joyería cotidiana con sello personal.

Mi abuelo, Carlos Rómulo Vélez, murió de 99 años el día que yo cumplía 5 años. Hace 50 años. Entre sus clientes se encontraba el expresidente de Colombia Abadía Méndez, que le encargó la realización de sus anillos de boda. Tenía clientes de España, que esperaban aproximadamente dos años un encargo. Un emisario traía a Buga, Valle los pedidos y a veces esperaba seis meses en nuestro país o simplemente regresaba luego por las piezas. Esos clientes escasamente manifestaban qué tipo de joya querían. A veces ni siquiera eso. Enviaban las piedras y confiaban plenamente en la capacidad creadora de mi abuelo. Eran tiempos que no facilitaban una devolución ni un cambio. Él nunca escuchó un "me hubiera gustado mejor..." o un "no cree que se vería mejor si...". Él hacía joyería de autor. Sus clientes nunca tenían la razón. La razón la tenía él, el artista, el maestro, el diseñador, el orfebre.

Imagino a esos clientes de Europa esperando pacientemente lo que produciría el genio creador del maestro. Imagino el momento de desempacar una pieza que se mandó a hacer 2 años atrás. Imagino esos rostros facinados, iluminados, sintiendose las personas más afortunadas del mundo. Mi abuelo nunca decía cuánto era el valor de su trabajo, hasta que no lo terminaba. Así es como debe ser. Al pintor nunca se le pregunta cuál será el valor del cuadro que aún no pinta. Cuando la obra se culminaba, el maestro decía en cuánto estimaba el valor de su trabajo.

A los noventa años, mi abuelo, el soldado de la guerra de los mil días, el músico, el artista, cerró por última vez el cajón de su mesa de trabajo y lloró.

En estos tiempos los clientes parecen solo interesados en el peso de la joya y el costo de las piedras. No se preguntan cuántas horas tomó hacer la joya. Sólo, cuánto pesa y a cómo me sale el gramo. La industrialización de la joyería fue más allá de remplazar la joyería de autor con el anonimato o una marca que cuenta con diseñadores igualmente anónimos. Le robó al cliente el valor de lo intangible, el valor del diseño y del ser humano que está detrás garantizando más que calidad, genialidad y arte.

Por Alfredo Vélez.

Suscríbete a nuestro
boletín de noticias

Encuéntranos

Calle 147 Avenida 19

Localidad de Usaquén
Bogotá, Colombia

 

313-3648534 - (571) 3022402